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    Due diligence


    DefiniciónLa due diligence es la revisión que hace un comprador de una empresa antes de cerrar la compra, para comprobar que lo que le han contado es cierto. Examina cuentas, impuestos, contratos, plantilla y operaciones, y sus conclusiones pueden confirmar el precio, rebajarlo o cambiar las condiciones.

    Una auditoría con una pregunta concreta

    La expresión inglesa se suele traducir como «diligencia debida»: lo que se espera que haga con cuidado quien va a comprar algo importante. En una compraventa de empresa, significa abrir la sociedad y mirar dentro antes de pagar. No se parece a la auditoría de cuentas anual: aquí nadie pregunta si la contabilidad cumple las normas, sino si la empresa vale lo que se dice y qué riesgos arrastra.

    Se hace después de la carta de intenciones, cuando el comprador ya ha acordado un precio provisional y el vendedor le concede acceso a documentación. Dura semanas o meses, según el tamaño del negocio y lo ordenada que esté la información.

    Los tipos más habituales

    No existe una sola due diligence, sino varias revisiones que pueden hacerse por separado o conjuntamente.

    Financiera. Comprueba la calidad de los resultados: si el beneficio es recurrente, cómo se comportan caja y circulante, cuánta deuda hay realmente y si hay partidas que inflan o hunden las cifras. Suele ser la que más influye en el precio.

    Fiscal. Busca contingencias con Hacienda y la Seguridad Social: criterios aplicados que podrían discutirse, pagos pendientes, inspecciones abiertas.

    Legal. Revisa los estatutos, los contratos con clientes y proveedores, litigios, licencias, propiedad intelectual y cláusulas que se activan si cambia el propietario.

    Laboral. Mira plantilla, convenios, contratos, antigüedades, bajas y posibles reclamaciones.

    Comercial y operativa. Examina si los clientes se quedarán, cuánto depende la empresa de pocos, cómo es el mercado y si las instalaciones y sistemas sostienen el plan.

    En una pyme pequeña las revisiones se agrupan y se adaptan: no tiene sentido montar un equipo enorme para unos pocos empleados. Puedes ver cómo se plantea este trabajo en el servicio de due diligence de Alvet.

    Cómo se organiza

    El comprador envía una lista de peticiones y el vendedor sube los documentos a un data room. Los asesores los revisan, plantean preguntas y entregan un informe con hallazgos clasificados por gravedad.

    Ejemplo ilustrativo, no es un caso real: el comprador y el vendedor pactan 3,0 millones por una empresa sin deuda. La revisión financiera descubre 150.000 euros de facturas pendientes de pago a proveedores que no aparecían en el balance. El comprador puede pedir que el precio baje a 2,85 millones, que esa cantidad quede retenida hasta que se aclare, o que se corrija antes del cierre.

    Qué debe vigilar quien vende

    Prepararte antes de que empiece cambia el resultado. Una revisión previa, hecha por ti o por un asesor, te deja encontrar y arreglar lo que se puede arreglar, y explicar lo que no. Lo que más daño hace no es el problema, es que aparezca tarde y sin explicación.

    Responde con rapidez y coherencia. Cada demora resta confianza, y cada respuesta que contradice a otra hace dudar de todo lo demás.

    Si te piden rebajar el precio, no lo tomes como un ataque: a veces el comprador tiene razón y otras usa la revisión como palanca. Exige que cada hallazgo se cuantifique con documentos.

    Qué debe vigilar quien compra

    Define qué quieres comprobar antes de empezar. Si el negocio depende de tres clientes, esa es la prioridad. Si hay mucho personal, la laboral.

    Que algo no aparezca en el informe no quiere decir que no exista. Una due diligence no ve todo: trabaja con la información que le dan y en un tiempo limitado. Por eso lo hallado debe trasladarse al contrato de compraventa y las lagunas cubrirse con garantías.

    Malentendidos frecuentes

    • Pensar que es solo un trámite. Es donde se decide el precio final.
    • Abrir toda la información a todos los compradores desde el principio, sin NDA firmado.
    • Esperar que sustituya a las garantías del vendedor. Las complementa.

    Los aspectos jurídicos y fiscales de cada caso los resuelve un abogado o asesor fiscal. Cómo organizar la revisión en tu caso se habla en la primera conversación con Alvet.

    Preguntas frecuentes.

    ¿Qué es una due diligence?

    Es la revisión que realiza el comprador de una empresa antes de cerrar la operación, para comprobar la información recibida y detectar riesgos. Abarca cuentas, impuestos, contratos, plantilla y negocio, y puede modificar el precio o las condiciones.

    ¿Cuánto tarda una due diligence?

    Depende del tamaño de la empresa, del número de áreas revisadas y de cómo esté preparada la documentación. Suele llevar varias semanas, y más si surgen dudas.

    ¿Qué pasa si la due diligence encuentra problemas?

    Se negocia. Puede ajustarse el precio, retener parte hasta que se aclare el problema, exigir una garantía específica o condicionar el cierre a que se corrija. En casos graves, el comprador puede retirarse si la carta de intenciones lo permite.