Saltar al contenido

    Ratio de endeudamiento


    DefiniciónEl ratio de endeudamiento mide cuánto de lo que tiene una empresa se financia con deudas y cuánto con dinero propio. Se calcula dividiendo el pasivo entre el patrimonio neto, o entre el activo total. Indica el nivel de riesgo financiero.

    Antes de mirar cuánto gana tu empresa, un banco o un comprador mira cómo está financiada. El ratio de endeudamiento es la primera foto, y se hace en un minuto con el balance.

    Dos fórmulas, mismo propósito

    No existe una definición única. Verás sobre todo dos.

    • Sobre patrimonio: ratio de endeudamiento = pasivo total / patrimonio neto. Dice cuántos euros se deben por cada euro propio.
    • Sobre activo: ratio de endeudamiento = pasivo total / activo total. Dice qué porcentaje de lo que tiene la empresa está financiado con deuda.

    Antes de comparar tu ratio con el de otra empresa o con un informe sectorial, comprueba cuál se ha usado. Es el error más común.

    Con números

    Ejemplo ilustrativo, no es un caso real. Una empresa de instalaciones tiene este balance:

    • Activo total: 1.500.000 €
    • Pasivo total (deudas con bancos, proveedores, Hacienda y otros): 900.000 €
    • Patrimonio neto: 1.500.000 - 900.000 = 600.000 €

    Resultados:

    • Sobre patrimonio: 900.000 / 600.000 = 1,5. Debe un euro y medio por cada euro propio.
    • Sobre activo: 900.000 / 1.500.000 = 60 %.

    Mismos datos, dos lecturas. Ninguna está mal, solo hay que saber cuál se cita.

    Lo que el ratio no dice

    El pasivo mezcla cosas muy distintas. Una deuda con proveedores a treinta días forma parte del funcionamiento normal del negocio; un préstamo a diez años con aval personal es otra historia. Un ratio de 1,5 puede significar una empresa tranquila o una asfixiada, según de dónde venga.

    Por eso los compradores no se quedan ahí. Separan la deuda con coste financiero (bancos, leasing, renting financiero) del resto, restan la caja y obtienen la deuda financiera neta. Y la comparan con el EBITDA para ver cuántos años tardaría la empresa en devolverla. La guía de EBITDA explica cómo se calcula ese denominador. También miran el fondo de maniobra, porque una empresa con ratio alto y circulante negativo puede tener problemas de tesorería.

    Cuándo hay problema

    No hay un número mágico, y quien te lo dé sin ver el sector te engaña. Un negocio con activos pesados, como una nave o maquinaria, soporta más deuda que uno de servicios. Aun así, ciertas señales alertan en cualquier sector:

    • el ratio sube año tras año sin que crezcan las ventas;
    • el patrimonio neto se acerca a cero o es negativo;
    • la deuda a corto plazo supera con claridad lo que la empresa cobra en ese plazo.

    Por qué importa al vender

    Un ratio alto no impide vender, pero cambia la operación. El comprador querrá saber qué deuda se queda con la empresa y cuál debes cancelar con el precio. Si hay garantías personales, avales o cláusulas de vencimiento anticipado al cambiar el propietario, hay que renegociarlas antes de cerrar, y eso lleva su tiempo.

    Mi consejo para el propietario: llega a la primera conversación con un listado de todas las deudas, con su importe, vencimiento, garantías y cláusulas. Evita sorpresas en la due diligence (ver due diligence) y te da fuerza en la negociación. Si tienes dudas sobre cómo afecta tu deuda al precio, habla con Alvet.

    Preguntas frecuentes.

    ¿Cuál es un buen ratio de endeudamiento?

    Depende del sector y de cómo se calcule. Como orientación muy general, cuanto más estables sean los flujos, más deuda aguanta una empresa. Un solo número sirve poco; compara con tu histórico y con negocios parecidos.

    ¿Un patrimonio neto negativo hace imposible la venta?

    No es imposible, pero complica la operación. Hay que ver el origen, cómo se corrige y qué consecuencias legales tiene. Es un tema para consultar con un abogado y con un asesor financiero.

    ¿El ratio de endeudamiento afecta al precio?

    Indirectamente. La deuda se resta del valor de la empresa para calcular lo que cobra el vendedor, y un nivel alto de riesgo financiero puede reducir el número de compradores dispuestos a pujar.